El intenso debate que solemos encontrar sobre las distintas formas de propulsión de los vehículos (motores de combustión, híbridos enchufables o no enchufables, eléctricos, etc.), ha eclipsado por completo un debate más antiguo, casi invisible ya en las redes sociales, pero aún presente para muchos clientes en el momento de la compra de un coche: ¿cambio manual o automático?
Si bien esta es una cuestión superada para aquellos que se deciden por propulsiones híbridas (en cualquiera de sus formas) y eléctricas, que están asociadas al cambio automático, aún está presente para quienes optan por motores de combustión sin ningún tipo de hibridación, segmento con una representación todavía muy importante en el mix de ventas en España.
Volkswagen usa en sus cambios automáticos la tecnología DSG, desarrollada y perfeccionada durante muchos años, con gran reconocimiento en todos los ámbitos del mundo del motor. A grandes rasgos, esta tecnología usa un doble embrague interno que ya tiene preparada la marcha superior o inferior a la que el coche necesita cambiar, realizando la transición de una forma muy rápida y casi imperceptible para el conductor. Todo ello redunda en diversos beneficios respecto al cambio manual, entre los que podríamos destacar:
- Menores consumos.
- Menores emisiones.
- Más rapidez en el cambio.
- Uso más eficiente del motor.
- Eliminación del riesgo de un mal uso del embrague (menos averías).
- Elección de modo de conducción; D, más eficiente, S, más deportivo, o secuencial, con levas en el volante para poder manejar el cambio manualmente en un determinado momento.
- Mayor seguridad. Nos permite centrarnos en la carretera y en la conducción, sin tener además que retirar la mano del volante para realizar el cambio de marcha.
Adicionalmente, los puntos que tiempo atrás podían penalizar al cambio automático se han visto reducidos con el paso de los años. Podríamos citar el coste de mantenimiento, que según el modelo puede ser incluso el mismo que en un cambio manual (o con una diferencia mínima), así como el precio en el momento de la compra, que aun siendo algo superior al del cambio manual, ha reducido notablemente las diferencias con este.
Pero más allá de los datos y palabras, hay un hecho que tenemos ampliamente contrastado en Gilauto Granada: ningún cliente que adquiere un Volkswagen con cambio automático quiere volver a un manual. Da igual el perfil; ya se prefiera una conducción tranquila y eficiente, ya se prefiera una conducción más deportiva, la experiencia con el cambio automático es siempre más satisfactoria. Por todo ello son cada vez más los modelos que se comercializan exclusivamente con cambio automático: Tiguan, Tayron, Passat, T-Roc o incluso en breve, el Golf.
Para quien nunca lo ha probado aún puede existir cierto temor a la hora de conducir y adquirir un coche con este tipo de cambio, pero las dudas se disipan rápidamente en cuanto se realiza una prueba de conducción. Y tú, ¿tienes ya experiencia en la conducción de coches automáticos? ¿Conoces el cambio DSG de Volkswagen? Si no es así, te esperamos para realizar una prueba, en nuestras instalaciones de Volkswagen Granada, con cualquiera de nuestros modelos automáticos; tu concepto de la conducción cambiará para siempre.
Jose Manuel Puerta – Lead Manager en Volkswagen Gilauto Granada.

